Las Publicaciones de Patrimoni - PEU

Las publicaciones de Patrimoni-PEU se articulan alrededor de tres ejes principales: la definición y actualización del concepto de patrimonio cultural, su socialización (educación patrimonial e interpretación del patrimonio) y la búsqueda de redes y modelos de intercambio y generación de conocimiento, práctica y experiencia alrededor del patrimonio (las comunidades patrimoniales).

Memòria Viva

Memòria Viva es la revista anual de Patrimoni-PEU y se estructura en tres partes bien diferenciadas: proyectos y experiencias de los Grupos Locales (Comunidades Patrimoniales), invitaciones y colaboraciones de especialistas que participan en nuestras jornadas y actividades y, por último, autores y autoras que presentan sus propuestas a la convocatoria anual de artículos.

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mv07-19. Más de Moró, un testimonio arquitectónico de la sociedad rural del siglo XIX congelado en el tiempo

Escrito por Beatriz Sáez Riquelme, Àngel M. Pitarch Roig y Maria Pitarch Roig el . Publicado en Memòria viva.

1. Introducción histórica

Sant Joan de Moró es una pequeña población situada muy próxima la capital de la provincia. El área en la que actualmente se asienta la población, no corresponde, sin embargo, a su primera localización. Los primeros vestigios de asentamientos humanos, iberos y romanos, se encuentran en Mas de Flors, mientras que los primeros indicios de municipio se hallan en el cerro de Mollet, donde todavía es posible observar el complejo arqueológico en el que se distingue una villa, una acrópolis y un castillo cuya existencia ya estaba confirmada en año 1100 (Gil, 2006: 3).

Además del casco urbano, una parte muy importante del municipio la constituyen pequeñas agrupaciones de ‘masets’ que terminan de completar la configuración del término: El Mas de Flors, Correntilla, Pla de Lluch, Mas de Macianos, Mas del Pi y Mas dels Ametlers, seguramente resultado de la transformación que el territorio sufrió durante los siglos XIII y XV, cuando la creación de una extensa y compleja red de caminos ganaderos colonizó el territorio, que posteriormente se transformó en agrícola durante la desamortización española en el siglo XVIII.

Probablemente, hacia finales del siglo XIX, empezó a destacar el núcleo que actualmente ocupa Sant Joan de Moró, a costa del abandono y el deterioro de la mayoría de estas pequeñas agrupaciones de viviendas agrícolas. Algunas de ellas han sobrevivido al paso del tiempo y los cambios socioculturales, han sido recuperadas y habitadas de nuevo, generalmente como segundas viviendas o como casas rurales. Sin embargo, no es el caso de Mas de Moró, que si bien persiste en la memoria de los habitantes de Sant Joan de Moró, sucumbe al abandono y a la desazón.

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Conjunto de edificaciones de Mas de Moró

2. Más de Moró

Mas de Moró es una de las agrupaciones de viviendas que con anterioridad a la consolidación del actual municipio de Sant Joan de Moró era ocupado por estas, quizás el asentamiento inmediatamente anterior. La única datación fehaciente de que se dispone es la inscripción que se lee bajo el alero de una de sus viviendas “año 1883” y “1886”, seguramente correspondiente a la fecha en que se cubrió aguas.

Localización y acceso
Mas de Moró se sitúa en la partida del mismo nombre, en la ladera oeste de la Roqueta Negra, a unos 2,5 km de la localidad de Sant Joan de Moró. El acceso se realiza desde la carretera de Sant Joan de Moró a Vilafamés, pasando por el Pla de Lluch, Mas dels Ametlers, y el camino de la Font del Buitre a Sant Joan de Moró. El último tramo del trayecto, aproximadamente unos 500 m, se recorre a través de una senda peatonal.

Descripción del entorno
El asentamiento se sitúa en la ladera oeste de la montaña y está prácticamente rodeado de campos de cultivo de secano, abancalados siguiendo las curvas de nivel, con plantaciones fundamentalmente de almendros, algarrobos y olivos, arraigados desde la antigüedad. Según Cavanilles (1795: 60) a finales del XVIII y en relación con la fertilidad de las tierras, además de los cultivos mencionados tenían producciones de sembrados, viñas, higueras y esparragueras.

En la zona este, en la parte alta de la ladera de la montaña se pueden encontrar zonas de bosque en la que los pinos han colonizado los campos de cultivo y el monte bajo. Antes de acceder a Mas de Moró se encuentra la fuente de Mas de Moró que abastecía un abrevadero y una balsa de riego para los cultivos situados en la parte inferior, hoy también abandonados.

Geología y disponibilidad de materiales de construcción
El terreno sobre el que se asienta Mas de Moró pertenece al periódico geológico del triásico en el que los materiales fundamentales son arcillas y areniscas ferruginosas. En la zona más inmediata del asentamiento se pueden encontrar calizas y brechas dolomíticas e incluso margas. En el entorno encontramos importantes yacimientos de arcillas que actualmente abastecen a parte de la industria cerámica o yacimientos de yeso que en algunos casos incluso dan lugar al nombre de parajes como el Algepsar del Fortunyo, situado aproximadamente a un kilómetro al sur, y que seguramente sirvió para la extracción de materiales de revestimiento.

La propia vegetación del entorno, olivos, almendros y algarrobos, también ha sido fuente de suministro de madera para los elementos de menores dimensiones, recurriéndose en el caso de las viguetas a la madera de pino, posiblemente traídas de zonas más alejadas.

Entramado urbanístico

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Plano de entorno del Mas de Moró

La distribución en el terreno la configuran diversas construcciones que asientan en la falda de la montaña y que se ven delimitadas por la senda que conduce a Sant Joan de Moró por el oeste y la que conduce a Castellón de la Plana por el este. Dichos caminos forman una horquilla que delimita el extremo norte de la agrupación, donde se encuentran la mayor parte de las construcciones. La parte superior, al oeste, cierra el poblado mediante una gran explanada, utilizada como era. Junto a ésta se sitúan pequeñas construcciones secundarias, probablemente destinadas a pajares.

En el lado inferior, junto al camino de Sant Joan de Moró se ubican algunas viviendas aun reconocibles, mientras que en el lado norte, junto a la horquilla de caminos, se agrupan muros ruinosos que en su momento conformarían otras viviendas de cierta entidad, pero que su avanzado estado de deterioro actual no permite apreciar, de forma inmediata, su configuración.

De este modo, se pueden identificar unas doce viviendas y otras edificaciones menores. Todas ellas, prácticamente se establecen dentro de este cinturón que además permite el acceso a cada una de las diferentes construcciones.

Más alejadas de éste núcleo existen otras construcciones que gozan de una mayor independencia; de ellas se destaca, por su proximidad, una vivienda restaurada situada en el lado oeste. También se encuentran otras construcciones en estado ruinoso en el lado este, junto a la fuente de Mas de Moró.

3. Descripción funcional

Las edificaciones son el resultado de la adición de diferentes elementos, a través de cuyo desmembramiento es posible analizar el tipo de vida, sus hábitos, sus costumbres y deducir en qué se basaba su economía. Por medio de los elementos que todavía hoy son reconocibles, se pueden identificar usos de vivienda, establos, corrales y almacén.

Aunque de las doce viviendas que se han podido identificar, tan solo cuatro disponen de cubierta, su estudio detallado permite definir al menos cuatro tipologías diferentes en función de su morfología y agrupación de viviendas y corrales.

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Modelización de vivienda sencilla

La vivienda más sencilla consta de dos plantas formadas por una única estancia en cada una de ellas. Sus dimensiones aproximadas son de 4 x 4 metros, y se relacionan mediante una escalera interior situada en uno de los laterales. Ambas plantas cumplen la función de vivienda, ubicándose en la planta inferior la chimenea y en la planta superior el dormitorio. En algunos casos estas viviendas se encuentran adosadas a otras semejantes o a corrales de menor entidad y que generalmente carecían de cubierta. Las plantas inferiores tenían una altura que permitía permanecer erguidos cómodamente, sin embargo, no ocurría así siempre en las plantas superiores.

La vivienda sencilla más espaciosa es semejante a la anterior, pero con unas dimensiones aproximadas de 4 x 7 metros. La escalera, cerrada a planta baja, se sitúa en la parte central, lo que provoca una división del espacio inferior en dos: el de acceso destinado a zona de estar, con la chimenea, y al fondo otra estancia que pudo haberse utilizado como dormitorio. Las mayores dimensiones de esta tipología permiten que en la planta superior se puedan desarrollar dos usos, el de descanso y el de almacenamiento de la cosecha.

La vivienda con establo en planta baja. Ligeramente mayor que la anterior, dispone de aproximadamente unos 4 x 8 metros, que se dividen en dos partes mediante un muro transversal. En planta baja se ubicaba la zona de día, con una primera estancia destinada a salón-estar con la chimenea, alacenas y cantareros. La parte superior, también dividida en dos zonas, debía estar destinada a dormitorio, aunque sobre el primer descansillo de la escalera se aprecia una pequeña superficie destinada a almacenaje.

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Modelización de vivienda con establo en planta baja

La comunicación entre ambas plantas se produce mediante una escalera pegada a uno de los muros longitudinales, y cerrada a la planta baja.

Además de las viviendas anteriores, se pueden apreciar ruinas de viviendas de mayor prestancia, en las que aun a pesar de no conservarse la distribución interior, sus portadas de piedra o arcos de ladrillo, en las que se supeditan los aspectos estéticos a cuestiones meramente funcionales, sus mayores dimensiones y alturas entre plantas, permiten intuir su mayor relevancia de la edificación.

La localización del acceso de las viviendas no responde a una intencionalidad clara de orientación sino, más bien, a su adaptación a la pendiente del terreno y a su vinculación con las sendas que permiten la llegada a ellas, por lo que habitualmente se sitúan a oeste y sur, y en algún caso a norte, disponiendo, sobre todo en las viviendas de mayores dimensiones orientadas a sur, de una pequeña zona exterior que hace de preámbulo al acceso.

La ubicación y trazado de las escaleras presentan un par de características comunes entre sí, generalmente se sitúan paralelas a la dirección del forjado, y se cierran con un tabique en la planta baja, que por otro lado es un recurso utilizado en la arquitectura tradicional de otras poblaciones estudiadas. (Sáez y otros, 2012: 461-467).

Si bien se han definido unas tipologías concretas de viviendas, es necesario matizar que su adaptabilidad a las diferentes circunstancias familiares ha conducido al paso de uno a otro tipo. Así mismo, las huellas que estas modificaciones han dejado en sus muros permiten hacer la lectura inversa.

Además de las viviendas propiamente dichas, existe un número importante de construcciones anexas, que raramente superan los veinte metros cuadrados, total o parcialmente descubiertas, y delimitadas por muros de unos dos metros de altura, y que en muchos casos aprovechan los desniveles y recovecos del terreno para conformar los cercados con el menor número posible de muros. Por su configuración se intuye que, generalmente, se trata de pequeños corrales que podrían albergar en algunos casos burros y mulos, y sobre todo, cerdos y animales de corral.

Los pajares, situados junto a la era, se agrupan en una única construcción de traza rectangular, subdividida en pequeñas estancias independientes de planta más o menos cuadrada. Esta edificación ocupa sólo la planta baja, y cierra superiormente mediante una cubierta inclinada.

4. Descripción constructiva

El tipo de construcción se enmarca dentro del tipo tradicional, caracterizada especialmente por la utilización del material disponible en las inmediaciones. De este modo se trata de muros de mampostería de piedra margosa, y rodeno, con morteros de arcilla, y en algunos casos con morteros de yeso. Si bien, en contados casos es posible observar la utilización de sillares conformando las esquinas o los arranques de algunos muros.

Ocasionalmente se aprecian finísimos tabiques, de apenas 4 cm, para la distribución interior de los espacios. Estos elementos están construidos mediante ladrillos colocados de canto y un revestimiento de yeso por ambas caras, pudiendo conformarse en algunos casos simplemente con el yeso y con algún entramado de madera.

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Muros exteriores de viviendas y corrales en estado de ruina

Los escasos y reducidos huecos de puertas y ventanas de las viviendas, generalmente estaban conformados por dinteles para los que se han servido de utilización directa de troncos de madera de olivo o algarrobo. Casos más singulares son aquellos en los que se observa la formación de arcos tabicados mediante la superposición de varias hiladas de ladrillos o, como ocurre en algunas de las viviendas que se intuyen como más singulares, la utilización de dinteles de piedra labrada y un arranque de un arco de sillería.

Las jambas de puertas y ventanas se resuelven con enfoscados de morteros de yeso, en algunos casos con forma abocinada o cantos redondeados, seguramente para evitar algunos vivos susceptibles de roturas por roces o impactos, o para mejorar la iluminación.

En los forjados se recurre también a la utilización de rollizos (troncos desbastados) dispuestos a modo de viguetas, y revoltones de yeso con relleno de cascotes de ladrillo como entrevigado.

La comunicación las dos plantas se realiza mediante escalera compensada que discurre anexa a uno de los muros y que se cierra a la planta baja mediante un finísimo tabique. Se trata de escaleras tabicadas, cuya zona de arranque se encuentra macizada.

Las cubiertas, siempre inclinadas, se resuelven con idénticas viguetas de madera y un cañizo, que en algunos casos es revestido interiormente con yeso. Sobre este se coloca una capa de tierra y las tejas curvas, cuyos faldones sobresalen dando forma a los aleros mediante dos hiladas de ladrillos macizos y tejas voladas, dispuestas en canal y doble cobija. En algunos casos estos aleros conservan una decoración de motivos geométricos pintados con pintura a la cal y pigmentos ocres y azules, a la manera observada en poblaciones del interior.

En todos los casos, los pavimentos que se aprecian en planta baja son de tierra compactada y del propio mortero del forjado en planta primera. La huella de las escaleras se reviste con baldosas cerámicas no esmaltadas.

Exteriormente, los muros de las viviendas estaban revestidos mediante una fina capa de mortero de yeso y un enjalbegado, hoy parcialmente desaparecidas. Los vanos de algunas viviendas están contorneados, sobresaliendo de la superficie del muro, y se les ha aplicado una coloración marrón.

En el interior de las viviendas se recurrió al mismo tipo de mortero, sobre el que se aplicó una fina capa de pintura de cal con pigmentos ocres y añiles. Con estos pigmentos naturales se realizan diversas composiciones con zócalos de color ocre, paredes blancas o azules y techos azules o color ocre. Es de destacar en algunos casos la utilización de cenefas decorativas, con motivos florales y geométricos sobre la franja del zócalo. En otros casos la decoración se limitaba a líneas horizontales delineadas sobre la zona superior del zócalo.

En algunos casos, como en las chimeneas, se aprecian decoraciones en forma de cuadrados concéntricos o jeroglíficos con pinturas ocres, además de azulejos decorando la cara exterior de la campana de algunas de las chimeneas correspondientes a las viviendas de mayor tamaño.

Todas las viviendas disponen de espacios de almacenamiento integrados en los muros a modo de alacenas, o estantes de obra a modo de tabiques de yeso.

Como elementos singulares destacan los cantareros, presentes en prácticamente todas las viviendas que se encuentran en un buen estado de conservación, y depósitos de almacenamiento de grano situados en la parte superior de los descansillos de las escaleras, o próximos a estos.

Entre los materiales utilizados se encuentra también la madera como elemento estructural, mencionado anteriormente, sin embargo, también era también utilizada para la formación de puertas, ventanas, cantareros y mobiliario en general.

Se aprecian otras construcciones más sencillas seguramente destinadas a corrales o almacén de aperos, conformadas por muros de mampostería en seco de apenas dos metros de altura y que aprovechan los desniveles del terreno para completar la delimitación del espacio. En algunos casos, dichas construcciones están cubiertas o parcialmente cubiertas con troncos de madera y tejas colocadas sobre cañizos.

Las construcciones situadas en las proximidades de la era, probablemente destinadas a pajares, se levantan con muros de mampostería aglomerados mediante morteros de tierra, en algunos revestimientos de yeso, y cubiertos de manera similar a los anteriores.

5. Análisis sociocultural

«…son por lo general de genio belicoso, pero trabajadores y honrados; son constantes en sus ideas políticas y sufridos en las adversidades…» Mundina 1988: 608

El análisis de la construcción y la configuración de Mas de Moró, tanto del entorno, del conjunto, como de las edificaciones de manera individualizada, permite esclarecer aspectos relativos a las características socioculturales de sus pobladores.

Por un lado, la descripción geológica y botánica del terreno, aportada por Cavanilles y contrastada con datos actuales, y por otro, los restos de las canalizaciones de agua para el riego que todavía son apreciables, proyectan una sociedad en la que la agricultura formaba parte importante de sus vidas, hecho que confirma la existencia de las eras, la situada al oeste y otra de menores dimensiones situada en la parte exterior de la senda norte, el gran rodillo hallado junto a ésta y las edificaciones secundarias que debían darle soporte.

El gran número de pequeños corrales yuxtapuestos a las viviendas y la existencia de establos, muestran cómo además, disponían de animales domésticos para su consumo, apoyo en las labores de labranza, o incluso como parte de su economía.

Todos estos datos permiten suponer el día a día de los habitantes de este Mas, que se devendría entre los trabajos propios del campo, el cuidado de los animales y la casa (Pastor, 2009: 62). Además, el diferente tamaño y tratamiento de las viviendas, y la extensión de corrales anexos, permite no solo establecer su clasificación tipológica de la edificación, sino también una jerarquía social ligada directamente a esta, desde la vivienda mínima, hasta las más ostentosas.

6. Sinopsis

La arquitectura, entendida como parte de nuestro patrimonio cultural (Portolés, 2009: 18), es capaz de transmitir como ninguna otra disciplina los valores y los aspectos de la sociedad que la construyeron, siendo por tanto de inestimable valía su estudio y su salvaguarda.

7. Bibliografía

CAVANILLES, A. J. (1795): Observaciones sobre la Historia Natural, Geografía, Agricultura, población y frutos del Reyno de Valencia. Libro I. Imprenta Real, Madrid, en LACARRA y otros (1995): Las observaciones de Cavanilles 200 años después. Fundación Bancaja.
GENERALITAT VALENCIANA. Decreto 201/1990, de 10 de diciembre, del Consell de la Generalitat Valenciana, por el que se segrega parte del término municipal de Villafamés (Castellón) para constituir Municipio independiente con la denominación de San Juan de Moró. DOGV 1447, 20 de diciembre de 1990. pp 11113.
GIL I PERIS, P. (2006): «Toponímia dels pobles valencians. Sant Joan de Moró. Plana Alta», Col•lecció: Onomàstica, Sèrie: Toponímia dels Pobles Valencians, 85, Acadèmia Valenciana de la Llengua. València. http://www.avl.gva.es/va/publicacions.html
MUNDINA, B. (1988): Historia, geografía y estadística de la provincia de Castellón, Confederación Española de Cajas de Ahorro, Madrid.
PASTOR, J. (2009): «Els masovers de la Font Roja. Un patrimoni oblidat», Memòria Viva, 5, Sevei de Comunicació i Publicacions de la Universitat Jaume I, Castelló de la Plana.
PORTOLÉS, A. (2009): «Metodològicament parlant… Les definicions consensuades de Patrimoni Cultural», Sevei de Comunicació i Publicacions de la Universitat Jaume I, Castelló de la Plana.
SÁEZ y otros (2012): «El conocimiento de la arquitectura tradicional de nuestros pueblos a través de la Expresión Gráfica: Convenio UJI-Ayto. Vistabella, Castellón». APEGA, Universidad Politécnica de Valencia, Valencia.

Fuentes de internet – páginas web
Instituto Geológico y Minero de España <http://www.igme.es>
http://es.wikipedia.org/wiki/San_Juan_de_Moró
http://www.santjoandemoro.es/es/page/historia-sant-joan-moro

Beatriz Sáez Riquelme, Àngel M. Pitarch Roig y Maria Pitarch Roig

Monografías Memòria Viva

Monografias Memòria Viva reúne aquellas investigaciones surgidas en el marco de Patrimoni-PEU que analizan en profundidad aspectos de los pilares temáticos del proyecto.

 

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